jueves, 21 de agosto de 2008

Vuelo al cielo...


" Hace cuatro años, nuestro corazón viajó en aquél tren,
hoy nuestras almas viajaron al mismo cielo..."

Por las víctimas, familiares y amigos...
... [ SCNS ] ...

miércoles, 20 de agosto de 2008

Café descaverdado


Hoy me apetece narrar...
Se despertó aquella mañana, como otra cualquiera. Distante consigo mismo y soñoliento.
Y ayudándose con los brazos para guiarse por el pasillo, se dirigió hacia la cocina.
En ese momento se preguntó porqué se habría sentado en la silla del comedor, si no tenía apetito para probar bocado.
Ante los momentos de observar durante indefinidos segundos a una de las baldosas de la pared, comenzó a escuchar el segundero del enorme reloj que se encontraba en lo alto de la puerta. En ese preciso instante un sentimiento de humillación le invadió hasta los pies. Como si un cubo de agua sucia se hubiese derramado por todo su cuerpo, hasta quedar completamente mojado... comenzó lentamente a sentirse mal consigo mismo... y no quería recordar el motivo.
Quizás los recuerdos de las cosas por las que nos arrepentimos hagan frente al hambre.
Quizás, pero hoy había tormenta en la memoria.
Había correo esa mañana. Dos facturas que no estaban dirigidas a su nombre y una sin remitente con su apellido en el destinatario del sobre.Volvió a la cocina de nuevo, y retomó la idea de tomar algo, aunque sea un vaso de leche. Decididamente, comenzó a abrir el sobre mientras daba pequeños sorbos a su deficiente desayuno.
"No puedo aguantar más ver, que todo lo que te enseñé, lo hagas a escondidas con él..."
Los cristales del vaso que contenía la leche, y no se quedaron en su mano, cayeron estrepitosamente al suelo...
Las flechas de la culpabilidad le hicieron herida abierta en la piel.
Dejó de leer, pues la niebla que artificialmente creó esa mañana en su memoria para no querer recordar su conciencia, se despejó por un sol acusador.
Un sol de verdad como el de aquella mañana, que fue hija de una noche de mil y una mentiras...
El engaño y la mentira suelen esconderse en el más oscuro rincón del cajónde los remordimientos.
Aún le debía tanto... y le pagó su deuda con sucias mentiras...
... [ S C N S ] ...

viernes, 15 de agosto de 2008

Bofetada al aire.


¿Qué tal estás?
Estoy esperando...
Y... ¿A qué esperas?
A que algún día me devuelvas mi vida.
El aire me está ahogando.
Y tus manos son mi oxígeno.

... [ SCNS ] ...




lunes, 11 de agosto de 2008

Les fleurs du printemps.





Ayer me acosté tarde. Eran cerca de las cinco de la mañana, y el sol vacilaba con levantarse.Sin embargo, mi alma tiende a ser fotófoba y finalmente me perdí entre las sábanas.Ayer soñé con una playa digital. La arena era cálida, sobre la que pudiese gozar y suprimir después. Las olas fueron diseñadas a mi voluntad y el tiempo congelado en un atardecer infinito. Bajo una palmera encontré ciertas flores del mes de mayo que no dudé en arrancar. Los pétalos se fueron marchitando y un vendabal, comenzó a azotar mi playa... y para sorpresa, mi piel se fue agrietando también. -Ojalá todo fuera un sueño- pensé.
En ese momento abrí los ojos, y me encontraba tranquilamente en mi habitación.Eran las tres de la mañana y no sabía cuántas horas había dormido. En silencio, sin tratar de hacer ruído que pudiese perturbar la tranquilidad,me levanté, quería mirar la luna, así que no tardé en abrir la persiana.
Tras el cristal podía ver al otro lado mi habitación, observé, en vez de un jardín, un reflejo de mi habitación. ¡ Mi cama estaba ardiendo !
Como una fiera hambrienta, empezó a expandirse, hasta que me rodeó por completo. Sin embargo, tenía frío.
El deseo, es peor que el fuego, no expira ni con el mar. Y en ocasiones, no quema, congela.
Cerré los ojos con mucha fuerza y cuando los abrí, unas manos abrazaban mi cuello, y acariciándome, fueron descendiendo, hasta mi cadera. Me estaba realmente congelando...
Sobre mi torso, había una de las flores de mi playa digital.
Al recibir su aroma, un aroma tan familiar... tantos recuerdos...tantas historias... perdí el conocimiento.
Abrí los ojos, eran las seis de la mañana. Mi cuerpo, con sudor frío. Una mala noche.
Todo había sido un sueño... o no.
... [ SCNS ] ...

domingo, 27 de julio de 2008

¿ Por qué no te callas ?


Sábado 26 de julio de 2008. EEUU.

Médicos de un conocido centro de investigación sanitaria de Estados Unidos han diagnosticado una grave patología humana que afecta a un alto porcentaje de las muestras estudiadas. Se trata de una pandemia que ha sido globalmente localizada, ocasionada por la entrada de un microorganismo aque presenta antígenos que el organismo no consigue detectar. Por este motivo, dicho huésped, es capaz de permanecer en el hospedador durante grandes temporadas Incluso, se dan casos en los que el sujeto hereda la enfermedad y no llega a curarse en ningún momento de su vida.

Dicha anomalía psicológica se caracteriza por ser enormemente contagiosa. La enfermedad consiste en que el paciente sufre de bocabierta incerrable. el sujeto tiene una cierta tendencia a abrir la boca y no llega a tener suficiente voluntad para cerrarla.

No solo con ese problema, si no que cada vez que el paciente tiene que abrir la boca, presenta una necesidad ardiente para pronunciar palabras hirientes contra el resto del mundo que le rodea, las críticas son los enunciados que mas utiliza el patógeno para manifestarse.

Los estudios realizados apuntan a que el sujeto acaba perdiendo la voluntad, la conciencia, y acaba hablando a fin de herir a sus conocidos inconscientemente. Posteriormente, una vez ocurridas las consecuencias sociales, el sujeto niega todo lo que ha pronunciado, pues éste, no era consciente de aquello que decía.

El microorganismo se nutre de todos aquellos comentarios que su hospedador pronuncia, y gracias a este hecho, consigue reproducirse y acabar manipulando al paciente, de manera que parasitan al sujeto en cuestión anulando su voluntad moral, así como su empatía. Sin embargo, la consecuencia más peligrosa de dicha infección consiste en anular cualquier posibilidad que posea el inividuo para ser feliz. Pues este termina sufriendo una cadena de depresiones esporádicas, pero constantes durante toda su vida.

Se ha descubierto también que el patógeno se contagia, como ya se ha dicho, muy fácilmente, desde la simple vía oral, como auditiva. Es por este motivo que se considera una epidemia globalizada. De todas formas, para evitar su contagio, a los pocos que no padezcan esta enfermedad, se necesitaría poner en cuarentena al planeta entero.

Por el momento no se han encontrado curas, ni remedios, contra esta enfermedad "posiblemente" mortal. Sin embargo, moralistas apuntan a que esto es realmente una gilipollez y que no ha sido nada más que un invento de un escritor de blogs que está cansado de que la gente hable por no callar. Por otra parte, le dan la razón en que la sociedad necesita alimentarse del comentario fácil, hiriente, morboso y atractivo. Que los vicios si son una enfermedad. Y que impedirse alcanzar la felicidad, si es un motivo de muerte, aunque sigamos viviendo. Pues es así como muere la voluntad y expira la conciencia.

... [SCNS] ...

martes, 22 de julio de 2008

El silencio




El silencio es la forma más elocuente de mentir...

Nunca hemos aprendido a callar, pues las palabras fluyen como un río al mar.
El silencio es el arma más letal. plagado de sustantivos que apelan la realidad.

" ¿Y Fácilmente acptamos la realidad, acaso porque intuímos que nada es real? "

El grito de las miradas, el llanto de una caricia, la agonía de un beso.
Pues como ya se dijo... el aire es de cristal... y puede estallar.

Un silencio para mirar, un silencio para sentir, mi silencio para soñar...
Amo mi silencio, y grito por el ruido. Pero acostarme con aquella ausencia.
Cuando el silencio juega con acordes, nace la música. La armonía... la perfección.

...En tu silencio habita el mío.

...El silecio, la mejor manera de mentir.

...Y el aire, de cristal.



... [ SCNS ] ...




jueves, 17 de julio de 2008

Nada


Sé que podría escribir los versos mas bellos esta noche,pero lo cierto es que ya lo hicieron otros.
Sé que las volverán las oscuras golondrinas, pero no merece la pena tal recompensa.
Sé que algunos olmos son viejos y secos,pero... qué me queda ya de ti.
Hoy podría ser pirata y cantar una canción,
en la cual tener diez y cien cañones por banda no sean suficientes, menos que mi temor.
Soñé con Córdoba de un color verde... (que te quiero verde).
allá donde las odas jugaban con las nubes,
y polifemo con la hermosa galatea.
Hagamos un mundo, bucolico y pastoril.

Volemos un jardín de caminos que se bifurcan.
La vida es corta y la guerra eterna.
La vuelta al día en ochenta de mis mundos.
Te espero en las orillas del sar,
en un día que el sol murmure y adore la auroraun día marrón, una sombra...
Lo cierto es que te quise regalar,
tu más tierna poesía,
sombra que sempre m'asombras,
mi corazón dolido,
llora por vos.
Ausencia de ausencias...



... [ SCNS ] ...

Llueve...



Llueve a las tres campanadas de media nocheluna rechazada por las nubes de mayola agonía del charco que no refleja estrellaslágrimas cristalinas que gritan por no caer...la lluvia de mayo .

Llueve sin cesar, aún mas fuerte. Esta es la noche, nostálgica que recuerda algo que olvidé. Llueve y truenan, los momentos que fueron ocultos en la oscuridad de la noche. Llueven con frío, los abrazos rotos que fueron victimas de no saber.
Llueve tristeza, llueve alegría, llueve nostalgia, melancolía...Silencio y paz, en la noche, ausencia de ruido, calma eterna. Las almas se reúnen en la fría calle. haciéndose oir en el silencio. Misteriosa y fría calle, el eco de una tormenta que pronto volverá.Vuelve a llover, nunca para, la tristeza, la alegria... llueve nostalgia...llueve...melancolía.



... [ SCNS ] ...



Capítulo I

( 8 Tiempo pequeño. Bebe )
I

El reloj del andén avisaba la llegada de la medianoche. El servicio de metro estaba en sus últimos momentos de funcionamiento de la jornada. Las pantallas anunciaban que el próximo tren llegaría en un par de minutos, mientras que el andén contrario recibía en soledad una nueva fila de vagones. Se podía distinguir perfectamente el eco de las carcajadas de unos jóvenes que salían de fiesta aquella noche de un invierno tardío.
Habían pasado ya varios pares de minutos y la impaciencia de los pocos que esperaban se iba agotando. Tal era el ambiente que hasta parecía que las goteras de los siniestros corredores nocturnos del metro lloraban con mayor melancolía.
Fue en aquél momento en el que una voz anunciaba por megafonía una inundación en remotos intervalos de aquella línea de color azul. Por este motivo, los gritos y quejas de los presentes irrumpieron el silencio dormido del servicio de metro nocturno.
Aquellas personas fueron abandonando el frío andén poco a poco con frustración, hasta el punto de insultar a los inocentes encargados de la venta de billetes, a medida que se acercaban a los torniquetes de la estación.
Fuera, en la calle, una manta de nubes grises protegía la ciudad del cielo estrellado. La torre metálica no se podía distinguir por la espesa niebla y la lluvia había convertido las calzadas, en pequeños mares a esquivar con ágiles saltos.
Los tejados de pizarra iban escurriendo la tormenta hacia las fachadas, que éstas, a su vez, no eran capaces de aguantar y optaban por dejarla caer libremente sobre las aceras.
Era tan tarde que los parques estaban cerrados y únicamente habitado en esos momentos por la juventud clandestina y algún pobre cuya vida no le sonrió alegremente.
La gente que había sido traicionada por el servicio de transporte público nocturno, ascendía las escaleras de la boca de metro a toda velocidad cubriéndose bajo sus abrigos, chaquetas o cualquier cosa que les pudiera servir. Había incluso una chica rubia que protegió sus bellos mechones con periódicos gratuitos, o una mujer de color inmigrante que tapó a su bebé de pocos meses en su gabardina quedándose ella expuesta al frío helado de aquél diluvio digno de capítulos bíblicos.
Entre la multitud exaltada había una figura masculina. Su estatura era en gran parte elevada y su apariencia era una mezcla de adolescente que no llegaba al par de décadas de edad. El chico se distinguía de la multitud ya que, a pesar de la violencia de las gotas de agua que se derramaban sobre su rostro y sus prendas, él no se inmutaba...
Su cabello era bastante corto, de un color negro muy, muy oscuro. Tan oscuro como el carbón, o incluso el asfalto pavimentado de la calle. Y siempre le había gustado experimentar con multitud de peinados con crestas, flequillos o la típica raya clásica.Años atrás, siempre había sentido vergüenza al mostrar la frente. Se sentía desnudo y su confianza en sí mismo era prácticamente nula cuando esta parte de su rostro lucía libremente. Aunque los niños nunca le habían hecho burla, es sabido que cada uno de nosotros tenemos debilidad en algo que jamás llegaremos a conocer el porqué. De todas formas, con el paso del tiempo, los cambios en su cuerpo le habían regalado unos rasgos muy definidos en cuanto a la complexión, así como su punteada barbilla y amenazante mandíbula revestida por cierto vello facial descuidado de varios días de boicot a la cuchilla.
Su mirada era rasgada, al igual que sus ojos. De una profundidad inmensa, y un misterio cuyo color grisáceo le hacía honor. Un gris que jugaba con tonos azules y amenazaba de vez en cuando en volverse verde. Sin embargo, a pesar de tanto misticismo, sus ojos eran tan expresivos, que un solo pestañeo no tenía precio en palabras u otros gestos.
Sus labios eran finos pero varias ocasiones habían sido objeto de deseo de adolescentes compañeras, o incluso amigas. Del mismo modo que un niño que realiza una colección de pegatinas, y en su álbum no falta más que uno que probablemente, nunca llegue a conseguir.
Vestía una cazadora de un color claro con una capucha seguidora de las nuevas tendencias de la moda europea, de tal manera que sus deportivas de marca le hacían juego inverso con sus pantalones vaqueros, también de marca conocida.
Sobre su espalda llevaba un maletín más grande que sus hombros, dentro guardaba un proyecto que había presentado en clase de Expresividad.
Alrededor de su cuello, vestía un colgante que terminaba en una cruz latina sobria y plateada, como siempre, de marca, la cual estaba siendo duchada por la tormenta, pues el chico era el único que destacaba de la multitud por no tener prisa en huir de la lluvia, y mucho menos en buscar algo con lo que refugiarse del agua.
A medida que paseaba lentamente por la calle, sus prendas de vestir se iban oscureciendo de tonos más pálidos, y su cuerpo se iba enfriando cada vez más, pero no le importaba... él era feliz.
Se iba mirando su reflejo tembloroso en el agua de los inmensos charcos, un reflejo que siempre le había costado aceptar y con el cual identificarse delante de un espejo.
Su marcha se detuvo cuando comenzó a visualizar el río agitado por el viento, que al igual que lo hacía con el agua, lo hacía con su oscuro pelo.
Se encontraba en uno de los embarcaderos más conocidos de la Villa, la más cercana al Gran Museo, uno de sus lugares favoritos. Apoyado en uno de los muros que separaban la calle del paseo que había a mismo nivel del agua, se quedó perplejo con la mirada perdida, en busca de la torre metálica. Sin llegar a visualizarla, pasó a buscar alguna que otra catedral. Acto seguido decidió empezar a nombrar en su cabeza, cada uno de los puentes que la niebla le permitía visualizar.
A pesar de que el mercurio de los paneles públicos alertaba un número ínfimo de grados centígrados, él no sentía frío, ya que esa escena gris como sus ojos, le hacía feliz...

Su nombre era Fabrice, aunque a él no le importaba demasiado el nombre. Su edad correspondía a apenas diecinueve años, cuyos últimos cinco años, habían sido los años más importantes de su vida. Su madre era natural de Aquitania con abuelos españoles, exiliados en Francia durante la Guerra Civil por simpatizar con la República.
Su padre... nunca tuvo contacto verdaderamente afectivo con su progenitor paterno.

Allí se encontraba él, alumbrado por unas caricias de luz que venían de las farolas de la calle y del Gran Museo. Solo y deleitándose de sus canciones más hermosas que había anteriormente seleccionado para su aparato electrónico.
Fue en ese instante en el que su bolsillo derecho, donde guardaba su teléfono móvil empezó a vibrar. Había recibido un mensaje, y Fabrice ya se imaginaba de quién.
Sin ánimos de sacarlo del bolsillo y presuponiendo el contenido del mismo, comenzó a despertar de su sobrio sueño y a volver a caminar. Tenía aún cosas por hacer
.
... [ SCNS ] ...

Dulce discordia




Al igual que un gato negro es apreciado antagónicamente por el pesimismo y su opuesto, ciertos figurantes de la historia que escribo desde que emerjo de mis sábanas y me refugio en ellas, hacen de tal discordia, su plato más goloso.Es así, parece ser que lo popular es buscar momentos felices en la infelicidad... nobleza en la mentira y belleza en la basura.Damas y caballeros, estamos ante una drogodependencia del ser Humano.La crítica solo sirve de flecha para envenar, y no se utiliza como un ladrillo que podríamos utilizar para subir más alto. Desgracidamente, la única manera que utilizan las personas para subir más alto no es ascender peldaños, si no que se buscará cualquier método para impedir que los demás progresen en su escalada y tal acto de cobardía tan despreciable es fruto de la "verde que te quiero verde" envidia.Volarán por los aires al ritmo de un gaudeamus nuestros esfuerzos, que tras largos años, han llegado a una meta temprana. Es triste darse cuenta, que todos aquellos que compartieron las ceras de colores con menos de un lustro de existencia, sean hoy cruelmente, martirizadas por armas de discordia.
... [ SCNS ] ...